Catherine
!¿Más nuevas noticias?!

Abrí paso entre las ramas, arbustos, enredaderas, charcos, y demás vegetación para llegar a una cabaña iluminada por dentro.
De nuevo, mis acciones eran involuntarias. No tenía control sobre ellas, solo podía ver y esperar lo mejor... o peor.
Seguí corriendo rápidamente, esta vez hacia la estructura; abrí la puerta y me encontré con una típica casa abandonada; era demasiado vieja y bastante descuidada pero no le di gran importancia. Entré a la primera habitación que estaba en el pequeño pasillo y me senté en un oscuro y polvoroso sofá tapándome la cara.
Estaba desesperada, comencé a llorar.
Una pequeña ráfaga de viento movió mi pelo y pude sentir una mano en mi hombro, mi cuerpo dormido se alteró pero en la imagen de mi mente me puse más calmada.
-Kellan, vete- dijo mi voz quitando las manos de mi rostro para ver el suyo.
-Tenemos que irnos. Ahorita mismo- dijo el chico de pelo blanco quien me jaló fuertemente del brazo y me arrastró a la puerta en contra de mi voluntad.
-No! Vete! Corre Kellan antes de que sea tarde y no puedas escapar! Yo puedo con ellos- le grité.
En mi sub consciente, un sentimiento de espanto me inundó porqué sabía en qué acabaría esto.
El chico me miró antes de darme un beso en la frente; sentía miedo de dejarme pero tenía que irse.
Enseguida otra ráfaga de viento surgió y desapareció de mi vista.
Busqué rápida y desesperadamente mi espada que había dejado Kellan en la habitación, la sostuve firmemente con mis dos manos que temblaban cuando la encontré tirada enfrente de un buró que tenía una vela encendida.
-No esperaré a que maten a los demás- dije al aire en contra de mi voluntad.
Un sonido en el fondo se escuchó, como la música fuerte y tenebrosa que se alcanza a oír en una película de terror para avisar que una escena de miedo se acerca...
- Bonnes nuits señorita- se oyó un susurro macabro en el fondo proveniente de una voz masculina que difícilmente pude identificar porque el sonido se distorsionó a la primera palabra.
Entonces................. Me desperté.
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-Lindo, lindo, lindo- Carla dijo leyendo y como una experta manejado sin manos, hojeó el rojo folleto de Nikxor que yo había tenido guardado en una repisa de mi habitación por casi un poco más de medio año.
-Lo sé. Me encanta! Y es mucho mejor en literatura que La Kross.- dije entusiasta con mis manos aferradas a las manillas de la bicicleta; no tenía tanto equilibrio como Carla y no quería volver a caerme intentando quitar las manos de aquellas.
-Awww Cathy ¡Te extrañaré tanto!- Mi mejor amiga dirigió su mirada a mí y torció sus cejas.
-¡Y yo más a ti! Enserio que todavía no puedo creerlo…- exclamé.
Y era verdad; no me sentía tan diferente, ni nostálgica, ni triste, ni extraña. Nada. Parecía una persona completamente insensible.
-¡Todo será diferente! Te quiero matar pero realmente es lo mejor.- rió mientras nos bajábamos de las bicicletas y las llevábamos al interior de la cochera de mi casa para descansar un poco después de tanta actividad física.
-Antes de que lo hagas..... ¿Qué prefieres? ¿Pastel o helado?- le ofrecí entrando a la cocina y dirigiéndome al refrigerador, mi estomago rugía.
-Pastel por supuesto- dijo tomando asiento en el desayunador y quitándose el sudor qué tenía en la cara con su mano. -Y.... John ¿Qué opina de esto? ¿Cómo lo está tomando?- preguntó curiosa.
Un breve Silencio.
Tragué saliva antes de responder indiferente:
-Hmmmm... Hacemos como si nada sucediera-
Cerré el refrigerador tras sacar el delicioso pastel que mi madre había comprado esta mañana y enseguida busqué en una alacena de madera clara dos tenedores. Puse el circular plato con el café pan en el centro y empezamos a comer como si estuviéramos muertas de hambre.
-Pero sólo falta 25 días- dijo Carla entre bocado y bocado.
-Lo sé…. pero en verdad creo que es mejor, lo único malo es no saber qué piensa. Aparte empezó a distanciarse un poco y se ah vuelto algo más serio-
Comí otro pedazo del rico y empalagoso pastel de chocolate que tanto amaba.
-¿Cómo lo qué pasó al mes de qué llegó? Tal vez está así por tu partida próxima- preguntó Carla con la boca llena parándose para servirse un vaso de leche.
-Puede ser...- dije pensandolo bien, realmente podía ser por eso. Debía evitar mis pensamientos lunáticos de una vez...- Aparte, estoy muuyyy confundida............... - dije aumentando la emoción para mi siguiente frase - ayer nos besamos al despedirnos- le solté la bomba y metí a la boca otro pedazo del chocolatoso pastel.
Recordarlo era extraño pero no me arrepentía al igual que en las otras ocasiones….Siempre que lo besaba me daban más ganas de repetirlo pero no podía seguir todo esto, él en momentos me presentaba como su novia y eso realmente no me molestaba, sin embargo nunca llegamos a hablar de aquello, todo lo nuestro era tan informal que eso sí llegaba a frustrarme. Por eso la vez que me pidió que fuera su novia, rechacé diciendo que me diera tiempo y que después podríamos volver a hablar de aquello, no obstante, con mi mudanza, creo que ese “después” nunca iba a llegar.
-¡¿Qué?!- dijo Carla antes de que empezase a estornudar por haber tomado leche y haber gritado al mismo tiempo, su cara pálida se tornó roja y comenzó a tomar más agua para que se le pasase más rápido.
Por mi parte; me hundí en la silla riéndome cruelmente de su aspecto.
-Catherine!! ¿Y dices que no son novios? Llevan saliendo 6 meses, no te engañes a ti misma, mueres por Jonathan- dijo fuertemente con un tono severo, quería convencerme o podía ser que me quisiese demostrar la realidad….
Volteé a ver a Carla que se sobrecargaba en la pared y ponía sus manos en las caderas en modo de reproche, ella siempre había estado a favor de nuestra relación y se enojaba cada vez que yo negaba lo nuestro. Más que nada había llegado a convertirse en una costumbre, era obvio que fuésemos más que mejores amigos pero algo había en John que me decía que no me convenía ser su novia.
Babosadas.
¿Tu intuición diciéndote que no aceptaras a aquél chico divertido, atractivo y lindo?....
Pues eso me sucedía y después pensé que no nos haría daño esperar un poco cuando mi mente se relajara porque como cualquier chica, una relación formal era una perfecta idea y qué mejor que con mi mejor amigo….
-Hey! Hey Hey! No llevamos 6 meses y lo sabes…. Los primeros 2 fueron para conocerlo y solo venía por Scott- defendí comiendo lo último que me quedaba en el plato.
No podía creer qué antes pensaba que sus amigos serían un castre en la casa cuando en verdad eran todo lo contrario, ellos se convirtieron casi en mis hermanos y mis padres estaban tan acostumbrados que si se quedaran a dormir una semana en nuestra casa no sería algo tan excéntrico.
-Sigues diciendo que venía por Scott… Él ya lo admitió Cathy!! Y aparte, bien que te gustaba desde el primer día que lo viste- se rió y volvió a sentarse en la silla del desayunador, lugar donde yo me encontraba.
-Sí..... Obvio.....pero aún así no cuenta,...no salimos desde hace 6 meses- dije orgullosa contra argumentando a mi mejor amiga. Un poco decepcionada dejé mi tenedor en la mesa, ya estaba llena y ningún pedacito más podría caber en mi estomago.
-John no tiene la culpa, tú la tienes Catherine Allison Mills Kerrygan - me acusó entre risas.
-¿Y porqué yoo!? Tú siempre protegiendo a Jonathan!- reclamé riendo y parándome de la mesa para recoger los platos y comenzar a lavarlos antes de que mi madre llegara.
-¿Por qué crees? Ya es hora que tengas una relación seria con él…. Está wapisimio y no aprovechas… Él muere por ti, todos lo saben. TODO Grishville lo sabe, hasta mi mamá- dijo antes de hundirse en carcajadas.
Realmente Carla no mentía, mi madre no paraba de decírmelo, mi tía tampoco, mi vecina Ana me preguntaba sí cuando se daría el día en que fuésemos a salir en una cita doble…. Aunque no podía culparlos, John y yo actuábamos como una pareja, saliendo a todas partes juntos; cenas, cine, fiestas. Casi todo juntos mientras nuestras manos se agarraban de vez en cuando….. Carla tenía razón, yo tenía la culpa pero nada se podía hacer, yo me iría pronto y era mejor dejar las cosas como estaban.
-No creo....Es mi mejor amigo, los mejores amigos no deben ser una pareja, y aparte ah estado raro de nuevo. No me quiere decir qué sucede, solo dice que son los proyectos que le dejaron para el fin del semestre, pero no me convence.... Me enoja que no me diga la verdad- dije un poco irritada.
John volvía a excusarse por sus raras acciones. Pero si no me quería decir, yo podía aceptarlo. Solo no me gustaba que me mintiese, y sabía que lo hacía.
-Entonces, les hará bien cierta separación...Verán cuanto se necesitan el uno al otro- sonrió con sisaña.
-Podría pasar……. más esta separación no es temporal- susurré y miré cómo a través de la ventana de la cocina que daba a la calle del fraccionamiento era capaz de admirarse el atardecer por sobre el techo de la blanca casa enfrente de la mía.
Unos pájaros se posaban en el alto árbol del gran jardín de esa casa, y otros más volaban de un horizonte al otro.
De repente, una camioneta dorada apareció en la calle y avanzó hasta la cochera de la casa, era el carro de mi mamá.
-Mrs. Kerrygan- le avisé a Carla.
Me senté en la mesa de nuevo y al agarrar un último pedazo de pastel con la mano, la puerta principal se abrió y después entró a la cocina.
-¡Hola chicas!- saludó con un par de bolsas de despensas en sus manos.
-Hola mamá- -Hola señora Daniela- respondimos Carla y yo al unísono.
-¿Comiendo después de haber hecho bicicleta? Hahaha- se burló de nosotras por nuestra descabellada idea.
-¡El hambre nos manda!- respondió Carla riendo y luego parándose a darle un beso en la mejilla a mamá -es de despedida, ya me voy! tengo que regresar a casa para cuidar a mi hermanito porqué mis papas saldrán a cenar. ¡Qué horror! pero los papas igual mandan!- bromeó.
-Cuídate cariño- le dijo mi mamá.
Me despedí de ella y le dije que la vería al siguiente día. En la cochera agarró su roja bicicleta y tras insistirme en qué debía pensar lo que tenía con Jonathan, se fue.
-Pensé que solo dejarías a Scott en casa de Ben- le dije sentada de nuevo en la silla del desayunador, era claro que se había desviado en el camino de regreso.
-Pues cuando llegamos, la reunión se mudó a casa de Mike y John ya estaba allí, así que les di el "ray" a los chicos. Me quedó bien cerca el súper, así que aproveché- Mamá dijo desempacando la despensa y colocando cada objeto en su respectivo lugar; refrigerador, alacena, desayunador..
Jonathan! pensé feliz.
-Casi me hacen chocar con tanta plática que tuvimos!! Y hablando de pláticas...Allie..... - dijo volteándome a ver y apuntándome con el dedo en forma de regaño y acusación -¿Porqué no me dijiste que Jonathan se tomará el semestre sabático?-
Reaccioné lento pero cuando lo hice por completo mis ojos se abrieron a pesar del cansancio extremo que tenía y mi cuerpo se sintió frío a pesar del calor por la actividad física que había hecho hace unos minutos.
-!¿Qué?!- casi grité demasiado confundida.
Jonathan tomándose un semestre sabático??!
TENIA que ser mentira.
Mamá volteo y prosiguió sacando las cosas de las bolsas de plástico.
-¿Cómo que qué? ¿Por qué no me dijiste? Me tuvo que decir Scott..... Jonh se irá a otra ciudad, al terminar su descanso, regresará-
-N..no cre..o...... Scott te mintió- dije un poco alterada, tenía que ser una broma de mi primo. Esto no estaba sucediendo.
John no podía tomarse un semestre sabático… más que nada. NO PODÍA IRSE DE GRISHVILLE!
-Scott no miente Allie- me respondió tercamente.
-pero.........- fue lo único que dije antes de que ella descubriera la razón de mi ignorancia.
- Entonces.....!¿No te dijo?!- interrogó muy exclamativa haciéndolo parecer lo peor que me podría pasar en mi vida, como si fuese el engaño más grande que alguna persona pudiera ocasionarme en toda la existencia. Y comenzaba a sentirse de esa forma……
-No- respondí suavemente, un poco aturdida pensando profundamente acerca de todo esto.
Sí.. tal vez no era su novia “oficialmente”, pero sí su mejor amiga.
Este acontecimiento era importante como para no olvidarse y no decirme, a menos............ qué se haya enterado en las últimas 5 horas que no lo había visto......
-Pero Allison, me dijo que ya lo ah estado planeando tras la noticia de tu mudanza!- dijo mi mamá.
......O no.
-Y qué hermoso cuando me lo dijo, seguramente lo hace por ti.....Oh Dios!- dijo exaltada tras terminar de decir -Entonces a eso se referían con "no le digas a Cathy"!! Y yo que pensaba que se referían a lo de la ce.. No! Oh! soy de lo peor!!!- dijo para ella misma lo suficiente fuerte como para oírla al momento que golpeaba una lata con su mano derecha contra la tabla en forma de frustración.
-¿Qué cosa?- le interrogué curiosa.
-Nada, tú no escuchaste nada de parte mía- dijo sonriéndome nerviosa.
-Mamá! Soy tu hija! - le reclamé.
-Adiós!- exclamó- Y termina de arreglar la despensa- mandó antes de salir de la cocina y subir las escaleras en dirección a su cuarto.
-¡Increíble!- dije enojada fuertemente con intención que lo escuchara.
Dejé la despensa allí, podía esperar.
Por el momento, fui a la sala y me tiré en el primer sofá que vi.
John se mudaba, pero ¿Por qué diablos me preocupaba si yo igual me iba? Y.. ¿A dónde iría?
Y ¿Por qué se iría?
¿Por qué tomaría un semestre sabático y no todo el año?
Bueno, simplemente ¿Por qué salirse de la escuela?
¿Dinero?
No, él tenía bastante….
¿Porqué se mudaría entonces?
Era algo halagador pensar que lo hacía por qué ya no encontraba razón de quedarse ya que yo me iba. Pero simplemente por felicidad no pensaría eso; no imaginaría algo que no era.
¿Acaso era parte de su comportamiento raro que había tenido últimamente?
¿Lo había planeado desde antes?!
Y porqué no me lo había dicho?!!!
Fuck!!!
Justo cuando las preguntas se volvían más frustradas y alucinantes. El sonido de llamada de mi celular sonó en la habitación.
-¿Si?- pregunté.
-¿Estas libre esta noche?- preguntó Jonathan del otro lado de la línea.
1 comentarios:
Bueno ya me lei el segundo sabes dejarlo en suspenso.tengo que leer el tercero
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