Confundid@? Dar click AQUÍ para ver Glosario
Arthur
Confluencia
Arthur
Confluencia

¿Que acto heróico, valiente, épico, memorable, trascendente, grande o por lo menos bueno había hecho por estos días?
No merecía cosas como estas de parte de Lanthis.
Sin embargo olvidaba que tenía a una gran hermana a mi lado, quien sin importar ser dueña de actos indebidos y extremosos, al final del día tenía que agradecer.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Un poco exhausto había llegado a la casa preguntándome qué sería lo que Andreus necesitaría, ¿Por qué tanta insistencia en que regresara a casa tan pronto terminara de hacer el trabajo importante que estaba haciendo en las oficinas?
No lo sabía.
Podría ser cualquier cosa pero tampoco quise insistirle por teléfono, si no me lo había querido decir a la primera obstinación que le había hecho, debía ser por algo.
Había entrado por la puerta subterránea tras estacionar mi auto en la cochera y en un sitio diferente al usual, ya tenía una leve sospecha al acercarme a la zona donde se situaba mi hogar; humanos.
Frecuentemente no acostumbraban pasar muchos mortales por los alrededores; al ver esa desviación en la avenida "Inspirion" , aceleraban los supersticiosos al pensar que esta dirigía a una casa embrujada o un lugar extraño y prohibido.
Por eso, al encontrarme la cochera repleta de puros automóviles no familiares y repletos de olores humanos, pude decir seguro que había una reunión en mi casa.
Subí las escaleras de la casa velozmente; no había ningún humano cerca ya que el aroma variado de las diferentes almas de los mortales impregnados en los automóviles de estos(los cuales me tensaron al introducirse en todo mi cuerpo), ahora se encontraban reunidos en el 2° salón.
El típico y esplendoroso calor humano se multiplicaba y estaba concentrado en la parte este de la casa; jóvenes, de aproximadamente 19 o 20… reían y charlaban entre ellos platicando de temas adolescentes. Pero solo necesité escuchar repetidamente la palabra "comité" para darme cuenta quién era la organizadora de este festín sangriento y prohibido.
Lanthis.
Y fue ella quien me contactó a la mitad del camino a mi habitación.
-¿Cómo te ha ido hermanito?-
-tú dime, ¿Muy alegre?- pregunté al sentir que erradiaba un derrame de felicidad
-sí, tú sabes. El comité, me emociona, quiero que tooooooodo salga perfecto…- dijo con doble tono.
-Mmmmmm……. bien, y ¿Dónde está Andreus?- pregunté.
-Salió con Helena y Selina, iban a cazar algo por allá..- dijo con una voz arrogante y despreciable, mostrando su aversión del tema.
Eso no era de humanos; cazar y comer viva a la presa no era de humanos, así que a Melody no le interesaba del todo en esta etapa que quería ser “humana”.
-Diablos.......…. Bueno, diviertete, y suerte. Adiós- dije terminando de subir el último escalón y caminando con los ojos cerrados, todavía con el sabor en la boca de las combinaciones de sangre provenientes del salón; se antojaba infinitamente, pero tristemente estaba vetado.
Sin embargo a la mitad del camino a mi habitación, para mi desaliñada y maldecida suerte, me encontré con un olor tan peculiar y tan extravagante ; me mareaba, me embgriaba como cualquier vino tinto tomado en exeso, me consumía mientras me cautivaba al mismo tiempo….
Seguí caminando, preocupado a lo que me esperaba pero no podía dejar de ir a mi habitación, ya que no podía dejar de seguir el empalagoso y exquisito aroma de esa alma que tanto me atraía.
Llegué a la puerta de mi cuarto, lugar donde estaba el olor en todo su apogeo, invitándome a entrar ya que la fuente de tal dulce, apetitoso y placentero olor se encontraba en el interior.
Dudé al tocar la cerradura de la puerta, pensando si era correcto o no entrar.
Pero evité pensar.
Por consecuente, entré.
Y al dar un paso y cerrar la puerta agil y tenazmente, me encontré con el mismo cuarto que habia visto casi a diario los últimos 2 años.
Todo normal.
Todo repleto de recuerdos.
Todo en su lugar; exepto por una cosa.
Mi cama se encontraba hundida de la parte derecha superior de esta. Algo estaba sobre ella y la hacía irregular.
¿Qué podía ser?
¿Quién podría ser?
¿Realmente necesitaba preguntar? Era esto necesario?
Lanthis…
Había sido algo demasiado obvio, hubiese sido mas cauteloso: Amelié al decidirse en cumplir un objetivo, lo convertía en algo extremo,¿Cómo no había pensado que esta situación era algo seguro de que igual lo llevaría al límite?
Y bien; ahora toda la familia hacía complots contra mí. Andreus la había ayudado; él nunca había tenido la necesidad de que llegara a la casa temprano porque saldría con Helena y Selina a cazar…. Y Hilbert quien siempre como un familiar preocupado me interrogaba si me ausentaba al trabajo , esta vez no me había cuestionado nada sobre mi temprana salida.
¿Qué habrá inventado Lanthis para traerla?
Quise preguntarle a mi hermana menor pero eso podría suceder después. Por el momento me deleitaba mirando a la señorita enfrente de mí quien me daba media espalda.
No sabía que hacía exactamente, no importaba realemente, solo la veía y olia ese enorme y tradicional, aroma tan implacable.
!Dichosa vida!
!Cómo sucedían las cosas!
Ella en mi habitación.
Derrepente advertí un sentimiento ajeno al cual no le importaba si se habia perdido, si era curiosa, si quería robar. No importaba. Solo importaba que era ella; era Catherine, iluminada como un angel debajo de la luz lunar que entraba por las ventanas.
Curiosidad, asombro, e impresión eran los sentimientos que estaban en mi cuarto, podrían provenir de mi, pero no, eran de ella.
Y maldición! No podía conocer el porqué se sentía así, su mente era prohibida.
Pero como un trueno, ese asombro se convirtió en temor, todo eso se conviertió en sorpresa con miedo.
¿Que habia sucedido?
¿Porque Catherine se alteraba asi?
Algo en mí temió por ella, pero después por mi; se reveló la causa cuando volteo y me vio.
Me miró, así que pude ver su rostro mirándome.
!Gloria! Como era tan placentero ese sentimiento!
El que me viese un humano era algo sin valor, pero extrañamente cómo lo era para mí en esos momentos!
Agradecí a Lanthis, sin embargo talvez era demasiado y Catherine crearía la idea de que la hostigaba, porque me habia visto tan solo en esta semana 4 veces, y con mi gesto atrevido el dia anterior, era claro que pasaría como un hostigador. Sí, era mucho; debía parar, pero no podía. Sería incluso inutil intentarlo; este "hechizo" me controlaba, y aún que fuese algo ajeno, muy en lo profundo de mi ser, pensaba lo mismo.
Cathy seguía viéndome un poco seria así que quise animarla; no era algo justo que su rostro no se iluminara con su sonrisa.
Por eso yo le brindé un gesto intentando tranquilizarla, intetando que confiase en mí.
Intentando mostrar mi gentileza y no mi sorpresa.
Ella habló primero, tomandome por sorpresa. Anteriormente ya la habia escuchado, pero ahora tenerla frente a frente, el sonido era diferente, se combinada y entrelazaba con todos sus aspectos; personalidad, físico, olor... y ahora la percibía de un modo diferente.
Contesté instantáneamente ante su disculpa, no sabía exactamente a que se refería, talvez habia hecho algo malo, pero como habia dicho; eso no importaba, realmente no.
No merecía cosas como estas de parte de Lanthis.
Sin embargo olvidaba que tenía a una gran hermana a mi lado, quien sin importar ser dueña de actos indebidos y extremosos, al final del día tenía que agradecer.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Un poco exhausto había llegado a la casa preguntándome qué sería lo que Andreus necesitaría, ¿Por qué tanta insistencia en que regresara a casa tan pronto terminara de hacer el trabajo importante que estaba haciendo en las oficinas?
No lo sabía.
Podría ser cualquier cosa pero tampoco quise insistirle por teléfono, si no me lo había querido decir a la primera obstinación que le había hecho, debía ser por algo.
Había entrado por la puerta subterránea tras estacionar mi auto en la cochera y en un sitio diferente al usual, ya tenía una leve sospecha al acercarme a la zona donde se situaba mi hogar; humanos.
Frecuentemente no acostumbraban pasar muchos mortales por los alrededores; al ver esa desviación en la avenida "Inspirion" , aceleraban los supersticiosos al pensar que esta dirigía a una casa embrujada o un lugar extraño y prohibido.
Por eso, al encontrarme la cochera repleta de puros automóviles no familiares y repletos de olores humanos, pude decir seguro que había una reunión en mi casa.
Subí las escaleras de la casa velozmente; no había ningún humano cerca ya que el aroma variado de las diferentes almas de los mortales impregnados en los automóviles de estos(los cuales me tensaron al introducirse en todo mi cuerpo), ahora se encontraban reunidos en el 2° salón.
El típico y esplendoroso calor humano se multiplicaba y estaba concentrado en la parte este de la casa; jóvenes, de aproximadamente 19 o 20… reían y charlaban entre ellos platicando de temas adolescentes. Pero solo necesité escuchar repetidamente la palabra "comité" para darme cuenta quién era la organizadora de este festín sangriento y prohibido.
Lanthis.
Y fue ella quien me contactó a la mitad del camino a mi habitación.
-¿Cómo te ha ido hermanito?-
-tú dime, ¿Muy alegre?- pregunté al sentir que erradiaba un derrame de felicidad
-sí, tú sabes. El comité, me emociona, quiero que tooooooodo salga perfecto…- dijo con doble tono.
-Mmmmmm……. bien, y ¿Dónde está Andreus?- pregunté.
-Salió con Helena y Selina, iban a cazar algo por allá..- dijo con una voz arrogante y despreciable, mostrando su aversión del tema.
Eso no era de humanos; cazar y comer viva a la presa no era de humanos, así que a Melody no le interesaba del todo en esta etapa que quería ser “humana”.
-Diablos.......…. Bueno, diviertete, y suerte. Adiós- dije terminando de subir el último escalón y caminando con los ojos cerrados, todavía con el sabor en la boca de las combinaciones de sangre provenientes del salón; se antojaba infinitamente, pero tristemente estaba vetado.
Sin embargo a la mitad del camino a mi habitación, para mi desaliñada y maldecida suerte, me encontré con un olor tan peculiar y tan extravagante ; me mareaba, me embgriaba como cualquier vino tinto tomado en exeso, me consumía mientras me cautivaba al mismo tiempo….
Seguí caminando, preocupado a lo que me esperaba pero no podía dejar de ir a mi habitación, ya que no podía dejar de seguir el empalagoso y exquisito aroma de esa alma que tanto me atraía.
Llegué a la puerta de mi cuarto, lugar donde estaba el olor en todo su apogeo, invitándome a entrar ya que la fuente de tal dulce, apetitoso y placentero olor se encontraba en el interior.
Dudé al tocar la cerradura de la puerta, pensando si era correcto o no entrar.
Pero evité pensar.
Por consecuente, entré.
Y al dar un paso y cerrar la puerta agil y tenazmente, me encontré con el mismo cuarto que habia visto casi a diario los últimos 2 años.
Todo normal.
Todo repleto de recuerdos.
Todo en su lugar; exepto por una cosa.
Mi cama se encontraba hundida de la parte derecha superior de esta. Algo estaba sobre ella y la hacía irregular.
¿Qué podía ser?
¿Quién podría ser?
¿Realmente necesitaba preguntar? Era esto necesario?
Lanthis…
Había sido algo demasiado obvio, hubiese sido mas cauteloso: Amelié al decidirse en cumplir un objetivo, lo convertía en algo extremo,¿Cómo no había pensado que esta situación era algo seguro de que igual lo llevaría al límite?
Y bien; ahora toda la familia hacía complots contra mí. Andreus la había ayudado; él nunca había tenido la necesidad de que llegara a la casa temprano porque saldría con Helena y Selina a cazar…. Y Hilbert quien siempre como un familiar preocupado me interrogaba si me ausentaba al trabajo , esta vez no me había cuestionado nada sobre mi temprana salida.
¿Qué habrá inventado Lanthis para traerla?
Quise preguntarle a mi hermana menor pero eso podría suceder después. Por el momento me deleitaba mirando a la señorita enfrente de mí quien me daba media espalda.
No sabía que hacía exactamente, no importaba realemente, solo la veía y olia ese enorme y tradicional, aroma tan implacable.
!Dichosa vida!
!Cómo sucedían las cosas!
Ella en mi habitación.
Derrepente advertí un sentimiento ajeno al cual no le importaba si se habia perdido, si era curiosa, si quería robar. No importaba. Solo importaba que era ella; era Catherine, iluminada como un angel debajo de la luz lunar que entraba por las ventanas.
Curiosidad, asombro, e impresión eran los sentimientos que estaban en mi cuarto, podrían provenir de mi, pero no, eran de ella.
Y maldición! No podía conocer el porqué se sentía así, su mente era prohibida.
Pero como un trueno, ese asombro se convirtió en temor, todo eso se conviertió en sorpresa con miedo.
¿Que habia sucedido?
¿Porque Catherine se alteraba asi?
Algo en mí temió por ella, pero después por mi; se reveló la causa cuando volteo y me vio.
Me miró, así que pude ver su rostro mirándome.
!Gloria! Como era tan placentero ese sentimiento!
El que me viese un humano era algo sin valor, pero extrañamente cómo lo era para mí en esos momentos!
Agradecí a Lanthis, sin embargo talvez era demasiado y Catherine crearía la idea de que la hostigaba, porque me habia visto tan solo en esta semana 4 veces, y con mi gesto atrevido el dia anterior, era claro que pasaría como un hostigador. Sí, era mucho; debía parar, pero no podía. Sería incluso inutil intentarlo; este "hechizo" me controlaba, y aún que fuese algo ajeno, muy en lo profundo de mi ser, pensaba lo mismo.
Cathy seguía viéndome un poco seria así que quise animarla; no era algo justo que su rostro no se iluminara con su sonrisa.
Por eso yo le brindé un gesto intentando tranquilizarla, intetando que confiase en mí.
Intentando mostrar mi gentileza y no mi sorpresa.
Ella habló primero, tomandome por sorpresa. Anteriormente ya la habia escuchado, pero ahora tenerla frente a frente, el sonido era diferente, se combinada y entrelazaba con todos sus aspectos; personalidad, físico, olor... y ahora la percibía de un modo diferente.
Contesté instantáneamente ante su disculpa, no sabía exactamente a que se refería, talvez habia hecho algo malo, pero como habia dicho; eso no importaba, realmente no.
Conversamos un poco y pude conocer su propósito; el comité, Lanthis la habia inducido a entrar casi obligadamente. Agradecido, una ayuda muy gentil, pero inaudito! Ahora ya no sabia si enojarme con o agradecerle a Lanthis, no quería que Catherine se viese forzada a estas situaciones; yo seguía siendo un repulsivo vampiro, un asesino.
Nos despedimos en el estante que estaba a un costado del cuarto de Amelie al darle la libreta que mi hermana le había pedido le llevara, (el pretexto que había usado para que Catherine subiese a mi habitación, dandole la mala dirección de la suya y así fuese a mi cuarto), sin embargo me quedé en el costado de la escalera viendola bajar lentamente por las escaleras.
Y al desaparecer Cathy de mi vista, confirmé de nuevo que era una chica gentil, considerada, divertida y amable mientras me dirigía a mi cuarto para analizar todo y convencerme que no había sido un espejismo todo esto........
Nos despedimos en el estante que estaba a un costado del cuarto de Amelie al darle la libreta que mi hermana le había pedido le llevara, (el pretexto que había usado para que Catherine subiese a mi habitación, dandole la mala dirección de la suya y así fuese a mi cuarto), sin embargo me quedé en el costado de la escalera viendola bajar lentamente por las escaleras.
Y al desaparecer Cathy de mi vista, confirmé de nuevo que era una chica gentil, considerada, divertida y amable mientras me dirigía a mi cuarto para analizar todo y convencerme que no había sido un espejismo todo esto........
3 comentarios:
sigue escribiendo
esta muy padre la historia
besos
hola!!!
me e leido todos los caps de secretos de un vampiroo y
estan exelentes!!!! realmente la historia me atrapoo!! jaja y estoy enamoradisima de arthur jijijijijiji
sigue escribiendo plzz!!! ya quiero capi nuevoo
olaa!!
sta muy linda la historia
de vdd, pero se t paso describir lo que penso arthur lo que paso cuando a alli se le cayo la callo la gargantilla y estuvieron juntitos jeje
lo sientoo.. u_u
de veras m ENCATOO!
mily
Publicar un comentario