Confundid@? Dar click AQUÍ para ver Glosario
Catherine
Visitando la morada

Llegamos a la "pre"entrada. Y digo así porque eso era.
En la mitad de la enorme calle "Inspiron" (qué k.m después se convertía en la carretera que daba a la montaña "La roca" , [según un cartel que había visto en el camino]), había otra calle que llevaba a la casa de Arthur y Lanthis.
Luego de tomar la desviación, a unos 2 km encontrabas una gran muralla de piedras grisáceas en la que metros posteriores estaba la entrada; un portón metálico de aproximadamente 3 metros de alto y 4 de ancho.
Nos extrañó no ver ningún guardia ni ninguna cerca eléctrica por sobre la fortaleza de rocas como forma de seguridad, pudimos ver que las puertas eran automáticas y había un buzón de voz para anunciar tu llegada; objeto que Cynthia no quiso usar porque ya estaba abierta el enorme y negro portón y no le veía sentido tocar para que nos abrieran.
Por mi parte, me puse nerviosa porque no era lo mío atravesar enormes rejas de millonarios sin avisar. No obstante, así podría no llamar la atención porque no me quedaría por mucho tiempo de visita.
Sin embargo, la casa no estaba luego luego, tenías que seguirte
"derecho hasta encontrar una casa de color crema" decía la notita rosa que Lanthis me habia dado ese día en la escuela en contra de mi voluntad y que Cynthia y yo habíamos usado como referencia para no perdernos en estas insólitas zonas.
-Parece una ciudad- dijo Cyndy en el volante de su rojo Beattle cuando disminuyó su velocidad al ver que se cruzaba un camino pavimentado en nuestro camino formando una "t".
Volteamos a los lados, pero no se alcanzaba a ver nada, solo puros árboles; eran altos pero eso no ayudaba en el alcance de nuestra visión la cual que era casi nula porque ya se estaba poniendo el sol en el horizonte.
-Siento que no llegaremos a ningún lugar- dijo Cyndy mientras siguió avanzando -Estos ricos...-
Tampoco podíamos ver cuando terminaba la calle curvilínea porqué todo era árbol trás arbol y más árbol; era la única vegetación que se admiraba. Bueno, igual el pastizal con falta de color adornaba el paisaje y muchas hojas secas y sin vida estaban regadas por todo el campo tanto en el pasto como en el pavimiento por donde conducíamos conviertiendo el ambiente en un dia de otoño en lugar de invierno.
El asfalto estaba adornado a los costados por unas diminutas y lindas flores de color rojo que me encantaron, y más a la distancia; habían unos altos faros que alumbrarían la visión al llegar la noche.
Pero finalemente cuando dices "es demasiado" la casa aparece enfrente de tí.
Decir que era una casa era erróneo, la descomunal edificación tenia dos plantas y a ambos lados se extendían enormes salas.
Lo que alguien humilde llamaría pórtico no se asemejaba a tan majestuosa obra arquitecnotica.
Con tejas azules y diseños de piedra y hierro, muchos arcos y columnas de colores blancuscos y mucha vegetación, parecía irreal. Y más si le agregabas la tenue luz del atardecer ; solo mejoraba la inmaculada fachada.
Para acceder a la imponente puerta principal estaba una escalera muy angosta que se extendían desde el pavimento(ya que la casa estaba un nivel arriba) hasta los azulejos que daban paso a la inmensa puerta.
Había un deslumbrante jardín por los costados de las escalera; esta seguía el desnivel de la casa creando una mini montañita de puras flores de diferentes tipos y colores. Especialmente amarillas y rojas, las cuales daban a la casa cierta frescura y confort.
Al bajar del rojo vehículo. Mi vista alcanzó a ver que en los laterales de la casa(mansión) se habrían dos senderos pavimentados.
Seguramente la razón de la altura de la casa era porque la cochera estaba en el primer nivel y de allí salian directamente los carros tan costosos que tenían.
-uhmm pensandolo bien, mejor se lo doy en la escuela el Lunes- me acobardé dando un paso hacía atras con la espalda al carro, palmeando la puerta hasta encontrar la manija y jalandola para abrirla.
-no te comerán Allie- bromeó Cyndy quien se paraba a mi costado derecho intentando darme animo y valentia al igual de poder estar en un mejor lugar para admirar la gran casa.
-pero…..........- busqué un pretexto pero terminé rindiendome, era ridículo tener miedo; eran personas. Despreciablemente ricos y hermosos pero seguían siendo personas, ¿Que podría salir mal? -Bueno, esperame ¿si? No tardaré nada- le advertí.
-no te esperaré hasta la media noche- dijo Cynthia antes de darme un beso en la mejilla de despedida y salir corriendo a la puerta del conductor como "escapando" de mí. Cynthia se habia asombrado tanto como la grosera chica de las oficinas de Nikxor, en cuanto supo la invitación que me había hecho Lanthis ( invitación que no pude rechazar aunque lo haya intentado miles de veces..), insistio en que tomara fotos del interior y que recordara todo lo que veía y escuchaba para poder contarle con lujo y detalle mas tarde en la casa. Igual había insistido en escabullirme por la casa y poder tener la suerte de encontrarme a Arthur. Claro, yo renegué.
-¿Cuánto tiempo tarda uno en entregar una cartera?- le dije a la chica rubia de risos que se sobrecargaba sobre el carro rojo y me miraba dudando entre si abrir la puerta de su coche y entrar, o quedarse fuera viendo a su amiga dirigirse a la puerta como modo de apoyo. -Y te prometí a ti y a los demás ir, no puedo faltar- dije ahora entusiasmada.
-Pero es por tu bien, aparte, la verdad no queremos que vayas a cenar- bromeó al momento que habría su puerta.
La miré indignada.
- bueno lo mejor seria poner la cartera en el buzón de cartas, me tardaré menos- consideré volteando de nuevo a la enorme casa que me intimidaba. ¿Como un edificio podria hacerlo?
-no seas grosera!- me dijo entrando al auto pero enseguida bajando el vidrio de la puerta del asiento del copiloto.
-Cynthia, te odio!!!- dije al final
Solo escuché una risa proveniente del interior del vehículo.
Como nos habiamos estacionado enfrente de la entrada principal que, desde el lugar donde estaba parada, ésta se veía muy lejana y muy en lo alto, solo tuve que caminar algunos pasos y de allí subir los grandes escalones hasta llegar a la altura de la puerta de la casa.
Caminé hasta estar a tan solo unos c.m para estar en enfrente de la gigantesca puerta de madera, en donde pensé que no sería tan mala idea poner la cartera en el buzón. Talvez muy rudo y descortés, pero sabía que iba a ser demasiado tocar y entrar, aun así , eso no importaba ¿verdad? Estar en una casa de millonarios no importaba en lo más minimo. Pero entonces ¿Cual era la razon por la cual no queria entrar?
Miré al inferior de la puerta y vi la rejilla de las cartas. Era dorada , muy brillante e hipnotizante; apostaba a que era de oro y esas figurillas exuberantes que la adornaban tenían que haber sido esculpidas a mano por algun pintor romano.
Tambien encontré una alfombra que decía el tipico y tradicional "Bienvenido", sin embargo yo no me sentía bienvenida; mas bien me sentia incomoda.
-Bueno- suspíré hondo.
Y cuando estaba a tan solo unas decimas de segundos para incarme, alguien abrió la puerta en mis narices. Una cara de sorpresa y retraimiento adornó mis facciones.
Era Lanthis quien reía disimuladamente intentando no hacerlo, entonces temí que todo este tiempo me haya visto desde alguna cámara escondida que tuviece.
-Que bueno que veniste!- Dijo feliz ezbozando una enorme sonrisa que nuevamente mostraba esos dientes tan perfectamente blancos despampallantes y deslumbrantes.
Miró a mi mano derecha que habia tenido el propósito de meter el objeto en la rejilla del correo y yo enseguida la estreché para que estuviece a su alcance, ella agarró la cartera diciendo gracias.
Hizo una seña como "ven" con su mano derecha y enseguida apareció una mucama. Lanthis, sin mirar atrás, le dio el accesorio y esta se fue rapidamente.
-Ehmm, no hay de qué Lanthis! gracias pero enserio tengo que irme- comencé a suplicar.
La mucama reapareció con un ofrecimiento de galletas, algo que me sobresaltó, no la había visto venir, ahora era más decuidada y distraida que nunca. Odiaba serlo.
-No gracias, estoy perfecta- le sonreí amablemente.
-Catherine! Te vas a resfriar y me meteran en un lío! Ven, entra porfavor- dijo agarrando mi mano derecha con su ahora guante negro que combinaba con su vestido corto del mismo color que se había puesto.
-Tengo que regresar- puse objecion intentando sonar dura para poder sonar seria y así talvez me dejase ir, ya que había comprobado que ser gentil no me llevaba a ningun lado con Lanthis, no me gustaba ser así pero era necesario.
-Yo le aviso a tu amiga. Lulu, lleva a Catherine al salón- le ordenó volteando ver a la señora que se encontraba en el fondo.
-Porsupuesto señorita Amelie- respondio Lulu, quien se dirigio a mi y me pidió que la siguiera.
No mentiré, tuve ganas de darle un golpe a Lanthis; cada vez que decía algo pareciera que había dicho otra cosa. Pero mi rudeza no llegaba tan lejos y mi gentileza no me dejaba hacerlo como tampoco mi vergüenza, así que volví a pensar (estas últimas horas era la acción que mas habia repetido) y consideré que quedarme unos minutos no me mataría.....
Al caminar para seguir a Lulu y por consecuente entrar completamente a la morada, me di cuenta que no me había percatado del interior de la casa porque solo me había enfocado en Lanthis y Lulu por los nervios los cuales no sabía de donde prevenian.
Era de una revista de decoración de la cual una persona, normalmente ama de casa, se basa para remodelar su hogar pero al fin y al cabo nunca sucede por una u otra razón, ya sea falta de dinero, de inspiración u otra situación. Pero esta era la excepción, la mamá de Arthur y Lanthis sí había logrado hacer realidad la casa de ensueño de cualquier madre y señora de hogar, y aquí se mostraban los resultados; el piso era de mármol claro, como el suave y cálido tono que tiene una concha de mar, y las paredes eran de casi ese mismo tono, un poco mas oscuro;un color arena en los que colgaban algunos cuadros sencillos y pequeños de alguna figura abstracta, un paisaje o una persona. Sin embargo estos ( el piso y las paredes), estaban un poco oscurecidas por la falta de luz que hay en los atardeseres y tambien por la ausencia de una iluminocidad que alumbrara la habitación, sin embargo, no tenía que estar funcionando para notar el enorme candelabro dorado y espléndido que colgaba en el altísimo techo que llegaba hasta el nivel del segundo piso. Era tan ostentoso, tan lujoso que me embrujó y lo miré detenidamente. Caian cristales romboides en bucles que parecieran tener cierta vida ya que brillaban aún con la tenue luz que brindaba la puesta de sol. Se podían ver claramente el arco iris en cada uno de esos transparentes , largos y deslumbrantes cristales.
En cuanto al interior del recibidor, era algo confuso; un poco complicado pero estaba muy bien diseñado; si caminabas derecho; a tu izquierda encontrabas una puerta de madera oscura en donde suponía; era el ropero donde se colgaban los abrigos, sombrillas y árticulos viejos y olvidados. Después, a un lado de esta,( aún al lado izquierdo), estaba una escalera angosta de madera opaca que se dividia en 2; derecha e izquierda en donde al llegar al sexto de los escalones, te topabas con una pared, igual, de un tono crema en donde estaba colgado en el centro un gran cuadro de un paisaje de campo en tonos grises y negros.
Tambien noté que sí seguías caminando por el hermoso y esplendoroso pasillo principal, te topabas con un corredor horizontal que cruzaba tu camino en "t" , aunque tan solo pude ver que había una gran puerta cerrrada, podia apostar una gran suma de dinero que por todo el pasillo habian mas puertas que daban a otros cuartos; un estudio, una sala, una cocina o un cuarto con toda la riqueza de Brun..
Sin embargo no pude descubrir si había ganado la apuesta, porque al ordenar Lanthis que Lulu me llevara al "salón", habiamos caminado recto y enseguida doblado a la derecha donde me encontré con un pasillo corto pero muy angosto que tenía un alto techo (no tanto como el del pasillo central que ocupaba 2 pisos, pero sí un poquito más elevado a uno de cualquier otra casa común y corriente) en el que habian muebles; unos sillones que parecian de plumas, tan esponjosos y cómodos. Pero lo que captó mi completa atención, fueron unas figuras de personajes en cerámica que estaban sobre unas mesillas en los costados de las paredes.
Sin embargo, antes de dar el último paso para llegar al frente de la puerta que se encontraba en el fondo de ese mini corredor, Lulu aclaro su garganta y señaló con su barbilla a otra puerta, una que estaba e mi lado izquierdo tan solo 2 metros atrás.
Mi orgullo fue lastimado por mi total confianza de poder tener un poco de lógica y suerte y así dirigirme al cuarto correcto, pero me habia equivocado....
Entré a la habitación, la cual era grande como toda habitación en la casa siguiendo mi corta experiencia en aquel lugar.
Era una sala rectangular ligeramente iluminada y completamente de madera; desde el piso hasta la pared y tambien del techo, donde en el centro de la habitacion había una enorme mesa que igual era rectangular e igual de madera en la cual comodamente estaban acomodadas 16 personas; 7 en cada costado y 2 en cada pilar.
Pero los pilares estaban desocupados.... seguramente mi lugar y el de Lanthis.....
Caminé unos pasos hasta llegar al pilar mas cercano.
Los cuadros que estaban colgados en las cafeces paredes eran estilosos y gomosos., pinturas que Cynthia amaría por su aficion a la historia.
Igual habia unos baúles que tenian función de mesillas porque tenian sobre ellas un telefono o unos papeles.
La luz provenía de un gran candelabro que adornaba el alto techo pero no tan impactante como el de la entrada principal, no obstante, no era menos hermoso, este hacía que la madera del piso pero principalmente de la enoorme mesa en la que mis "compañeros" de Nikxor estaban sentados, se ilumniara y brillara.
Todos los chicos y chicas que estaban sentados en la mesa me veían y algunos se susurraban entre ellos, seguramente criticando mis deslavados jeans o mi sencillo sweater que llevaba puesto.
Antes de que Lulu pudiese alejarse de mi tan solo un c.m le supliqué:
-le prometí a mi amiga que.....- Pero ella solo me sonrio y se fue por otra puerta que se encontraba en el otro extremo de la habitación, pasando a un lado de la larguisima mesa y de los compañeros de Nikxor que no conocía.
Lanthis entró elegantemente 20 segundos después de mi entrada y se dirigio a mí antes de ir a su asiento, inclinandose y avisandome:
-Cynthia llegará más alrato, no te preocupes, te esperaran a cenar- dijo guiñandome un ojo. Y antes de que pudiese reprochar o renegar, Lanthis calló a todos y después dijo:
-Les presento a Catherine Allison Mills, ella es la ultima voluntaria.-
Su voz retumbó segura y confiada; aun seguía sorprendiendome cómo una persona podía ser como ella. No era justo que una familia fuera tan perfecta. Podía aceptar que la completa familia fuese millonaria y que un miembro de esta había sido bendecido con tan dichoso aspecto físico, pero a 2 ya no...
No era normal.
Todos ya tenían la vista posada en mí, así que no hubo necesidad de que voltearan. Los cuchicheos se hicieron aun mas fuertes y alcancé a oír algunos.
¿Porque no escogió a fabiola que tenía mas entusiasmo por venir?
¿Por ella tuvimos que comenzar la reunión tarde?
¿Quién es?, etc etc....
Si el primer día de clases en mi nueva universidad no había sido amenazante, alucinante y simplemente mala.. ahora si estaba sucediendo.
Lanthis igual los pudo oir e hizo una cara de amenza y de un gran enojo; un miedo me invadio y enseguida todos se callaron para que despues ella sonriera e insistiera con otra mirada para que me saludaran.
Todos respondieron:
-Hola Catherine. Bienvenida, Hola, Hey.... -
-hola- respondí secamente al grupo de personas que ya me odiaban por ser obligados por Lanthis a quererme.
-ok empecemos-dijo Amelié caminando firmemente a su lugar en la otra punta de la mesa; quedamos frente a frente a tan solo con una separacion de 7 personas. Poco ¿No?
Y como Lanthis habia previsto y prometido; puros votos y votos y más votos.
A una persona se le ocurría una fantástica idea para el evento y todos teníamos que hacer votaciones sobre el color de tela que se usaría, el tipo de sillas, el tipo de música, el tipo de decoraciones....
Solo tuve que decir: si y no; algo simple, sin embargo me sentía nerviosa, más bien ansiosa y seguía sin saber la razón porque hasta ese momento no habia sido tan aburrido como lo habia pensado. La fiesta superaba mis expectativas; tan solo la planeación me hechizaba a querer ir y ver el resultado final, pero tambien tenia todavia la preocupación de la cena que estaba planeada en tan solo 1 hora; 7:00 pm.
Al terminar la primera etapa ya estaba punto de de mandarle un mensaje a Cynthia de que me salvara sin importar qué, porque tardariamos otra hora en la segunda etapa y ahora sí, no llegaría a tiempo para poder salir con todos
Agarré mi celular que estaba guardado en mi bolsillo derecho de mis jeans, pero en ese instante me paralicé y tuve que dejar de teclear en mi celular porque la voz de Amelié retumbo en el salón; era fina, suave y aguda pero era fuerte.
Todos callaron.
-Cathy, ¿Puedes ir por la libreta del comité? Está en mi cuarto-
Al terminar de decir la frase todos empezarona chismear entre ellos. Algunos decían:
Desearía ser ella
¿Porque se lo pidio a ella y no ami?
!¿Como será el cuarto de Lanthis?!
Ya es su favorita!!
-si claro- le dije satisfecha porque podria enviar el mensaje mientras iba por la dichosa libreta sin tener que someterme a un cuestionamiento de parte de mis compañeros sobre la persona con la cual me mensajeba, ya que habían conspirado en preguntarme de todo: ¿Porque decidiste el color azul rey en lugar de violeta? ¿Porque delgado y no grueso? ¿Porque vidrio en lugar de cristal? ¿Porque odias que te interrogemos como lunaticos?... jaja, esa ultima no sucedió...
-gracias- dijo sonriendome muy feliz y por una extraña razón me alegré verla así -esta subiendo las escaleras a la derecha , sigues el pasillo principal y al final das vuelta a la izquierda, caminas al fondo de ese pasillo y a la derecha encontrarás un cuarto- dijo segura y sin vacilar.
Quise decirle que lo dijera mas lento para poder escribirlo en un borrador de mi celular pero sonaría muy tonto de mi parte, lo único que pude hacer fue pararme dudando por última vez, y confiar en que toda mi comida submarina me ayudara para poder recordar las instrucciones.
Salí de la habitación por la misma puerta de la cual entré y fui rapidamente a la escalera principal; el primer objetivo que aun recordaba.
Canté victoria al llegar a la puerta porque no habia dudado ni una vez si era por un lado o si era por otro.
El recorrido y busqueda fue fácil y fasinante; me percaté que la casa tenia cierto tipo de ilusión. Porque justo cuando uno pensaba que la casa se basaba en mas metros de longitud de frente que de fondo, era todo alrevés.
Mientras caminaba entre pasillos y pasillo me daba cuenta cómo la casa era bastante espaciosa hacia el fondo y que tambien era más alta de lo que se podía admirar desde fuera.
Tambien noté el estilo reservado que tenía los de Brun... los pisos eran de mármol, el techo color arena y las paredes de un color vino en las cuales a cada respectiva distancia había una lampara de pared muy clásica que apenas alumbraba en la oscura noche.
Al entrar a la habitación vi otra vez ese techo tan alto que solía dominar en las habitaciones como el recibidor y la sala.
Sin embargo no pude ver nada tan concreto.
Los altisimos faros que se encontraban fuera de la casa alumbraban la mitad de la habitación atraves de los 3 altos ventanales que estaban en el fondo de esta y que desde el suelo llegaban hasta el techo.
Pero despues de estar buscando inutilmente los interrumptores noté que no necesitaba encender ninguna luz, Lanthis habia agregado al final qué el libro estaba sobre su cama, objeto que estaba totalmente iluminado por los faroles.
Una cama enorme; queen size, que tenía un colchon muy cómodo o por lo menos se veia muy reconfortante de lejos, cubierto por una sabana "peludita" negra que tenía dibujado unas figuras trivales de un color claro.
Camine a traves de la enorme habitacion que aunque estuviece oscura podia asegurar que era el doble y casi el triple de grande que la mía.
Llegue a la enorme cama la cual tenía una cabezera de madera muy hermosa, llena de detalles,de figurillas. Esta casa estaba llena de puros detalles.
Me acerqué aún más a la cama aún viendo que desde lejos no estaba el libro. Pero pensé para mí que talvez no podia verlo por la falta de luz, solo que al llegar al moviliario, estuve 100% segura de que no estaba allí.
Genial, ahora donde lo buscaría? El cuarto era enorme, no había encontrado los interruptores y tampoco veía que hubiese una lampara de mesa en alguna parte.
Me senté en un costado de la parte media de la cama pensando que haría.
El cuarto era oscuro sin tomar en cuenta la falta de luz. Se podia ver que el color de las paredes eran de un rojo intenso o un café, no lo podia decir con certeza.
Todos los muebles que estaban allí; la cama, un gran sofá al lado derecho de la habitación, y las multiples mesillas, burós y estantes, eran muy elegantes, con muchos detalles esculpidos en su madera.
La habitacion tenia muchos portaretratros con muchas fotos oscuras. Sin color, al igual que algunos cuadros que colgaban de las paredes, otros si tenian color pero seguian siendo opacos.
Sentada desde la cama, a la derecha se encontraba un inmenso estante de libros que estaba completamente lleno, tan solo a unos metros del enorme sofá que había mencionado, mientras que a la izquierda estaba un inmenso estereo. Enseguida mire a las esquinas superiores de la habitación y como lo habia supuesto, unas bocinas adornaban los angulos.
La habitación de Lanthis no era como yo la habia supuesto, pensé encontrarme con un cuarto rosa con muebles de rosas o por lo menos de un tono claro y todo tan brillante y alegre. Pero me encontraba en otra situacion; no era oscuro y lúgrube, mas bien era serio; me intrigaba....
Me paré y fui a un mueble que estaba a la izquierda del cuarto junto a la cama. Busqué si estaba el cuaderno arriba de este pero nada, solo imagenes en portaretratos y cajitas. Papeles y folderes.
Las imagenes eran simples, sencillas y sin color. Estas eran iluminadas por los faros pero principalmente una me llamo la atencion.
Era una foto tipica de la epoca de la revolución. Estaba Arthur y Lanthis..
Miedo y ansias recorrieron mi cuerpo; se encontraba una señora y Amelie sentadas y un señor y Arthur parados detras de el fino y clasico sofá con patas muy delgadas y cabezeras de figurillas, justo como los tipos de muebles que adornaban toda la casa.
Los padres(suponía que eran ellos)se veian diferentes a cualquier persona que conocía, tenian cierto aspecto "antiguo" pero talves se debia a la ropa que llevaban, trajes, vestidos esponjosos, mangas largas y sueltas, cuello alto y con encaje. Era la típica foto que una persona se tomaba en una sesion fotográfica intenando imitar el estilo clásico de años atrás.
Pero que increible calidad de la foto! Parecia realmente vieja!
Camine a lo largo del mueble y segui viendo las diminutas cajitas que habian y las imagenes, pero me enfoqué en buscar la libreta.
Regresé a un lado de la cama porqué había una mesa de noche en la que habian algunos libros; entrebusqué pero para mi mala suerte eran de finanzas, de filosofía y de contabilidad.
Lanthis era más diferente a lo que imaginaba.
Justo cuando volví a dejar los libros en su lugar, mi mano traviesa hizo un mal movimiento y empujo un libro que empujó una cajita que calló al suelo.
Para mi gracia el suelo era alfombra y muy alcolchonada así que no sufrio daño alguno. Me hinqué rapidamente y la recogí, agarre todas los mini objetos que tenia adentro y que se habian caido por la gravedad.
Pero encontré un collar tan hermoso que no evité dejar la cajita de porcelana en su lugar para poder admirar sentada en la cama el precioso objeto.
El dije era un corazón transparente, bueno era un enorme diamante esculpido en forma de corazón que hacia que la mano me pesase, no sabia si por el objeto o por saber lo que era.
El asombroso accesorio estaba enmarcado por una linea de pequeños brillantes rojos oscuros; rubíes.
Me quede contemplando el majestuoso objeto que sostenia en el centro de mi palma derecha. Este ocupaba la mitad del area de mi palma; no tan grande, un poco mediano pero al mismo tiempo llamativo para cualquier cuello con el que se usase.
Era sencillamente precioso, agraciado, radiante.. Todo en la casa era así.
Me sentí celosa.
No podia quitar mis ojos de encima de esa gargantilla.
Volvia a echizarme un objeto de la casa.
Sin embargo,mientras tocaba con las llemas de mis dedos el brillante objeto, sentí un estupor.
Un estruendo en mi cuerpo; temor o mas bien asombro con terror.
Mi pecho tomó un respiro y despues senti un dolor en mi garganta; un nudo! cuando vi el reflejo de alguien por el borde de metal de uno de los portaretratos que estaban en la mesilla de noche parado a unos metros de mí.....